Como buena Mediterránea estoy sensibilizada con los placeres culinarios. Me gusta la buena comida, respeto su elaboración y aprecio la selección de la mejor materia prima. Por eso la película de El festín de Babette (1987) me parece simplemente brillante. En un poblado danés (muy parecido al de La palabra (Ordet, 1955)) viven dos hermanas: Filippa y Matinne (excelentes Bodil Kjer y Birgitte Federspiel). Su vida no parece tener muchas emociones es más bien una vida austera y dedicada a los demás, un camino que quizás no hayan podido escoger. Durante una noche de lluvia llega Babette, viene de París y necesita que la acojan y le den cobijo emocional. No desvelaremos más porqué su identidad debe permanecer en secreto. Tampoco desvelaremos los motivos por los que un día Babbete les ofrece un regalo a las que la han acogido durante más de 13 años: un banquete. ¿Qué puede significar un banquete? un pecado secreto? una receta de vida? Esta vez los comensales experimentan una explosión sensorial en la que el cuerpo y el alma se une a través del placer. Esto les llevará a descubrir verdades de cada uno y a entender, probablemente mejor, las de los demás. Una de ellas es que el triunfo es relativo "¿una vida llena de éxitos puede ser una derrota?". El amor como hilo conductor nos lleva a preguntarnos si dedicarse a lo más simple y conseguir ser bueno sea el mayor triunfo. Sabéis que soy defensora de esta teoría, y a pesar de que no sé si es cierta, si que me anima descubrir que cineastas como Gabriel Axel lo insinúen. Gracias al festín los personajes son más libres, el placer pasa a ser algo bueno, algo que compartir, y de repente son más personas. Más aun de lo que lo habían sido a través de la fe. Como espectadora una se sumerge en el placer sensorial y también en la libertad emocional de los personajes. Las escenas de la cocina son como los mejores cuadros de bodegones, una oda a la elaboración. Cada preparación, cada plato está pintado con el mejor sabor, pincelada a pincelada. Cuando termina la película uno desea cocinar y comer. No las codornices encofradas pero si un manjar con un buen vino esperando descubrir algo más... ¿y si el placer fuera el lugar de encuentro entre el alma y el cuerpo?
domingo, 18 de mayo de 2014
martes, 11 de febrero de 2014
"Si tú me olvidas" Pablo Neruda
No soy muy de San Valentín ni de tópicos de amor, pero si de poesía. Quiero a la poesía. Versa desde dentro hacia fuera y no al revés por lo que no puede ser comprendida pero si vivida. Te posee. Recupero a Neruda maestro de la poesía amorosa y acompañante de mis largas noches de insomnio. "Si tú me olvidas" de Pablo Neruda QUIERO que sepas una cosa. Tú sabes cómo es esto: si miro la luna de cristal, la rama roja del lento otoño en mi ventana, si toco junto al fuego la impalpable ceniza o el arrugado cuerpo de la leña, todo me lleva a ti, como si todo lo que existe, aromas, luz, metales, fueran pequeños barcos que navegan hacia las islas tuyas que me aguardan. Ahora bien, si poco a poco dejas de quererme dejaré de quererte poco a poco. Si de pronto me olvidas no me busques, que ya te habré olvidado. Si consideras largo y loco el viento de banderas que pasa por mi vida y te decides a dejarme a la orilla del corazón en que tengo raíces, piensa que en ese día, a esa hora levantaré los brazos y saldrán mis raíces a buscar otra tierra. Pero si cada día, cada hora sientes que a mí estás destinada con dulzura implacable. Si cada día sube una flor a tus labios a buscarme, ay amor mío, ay mía, en mí todo ese fuego se repite, en mí nada se apaga ni se olvida, mi amor se nutre de tu amor, amada, y mientras vivas estará en tus brazos sin salir de los míos.
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domingo, 22 de diciembre de 2013
Antes del anochecer
Desde hace algunos años estoy contenta de haber descubierto uno de los secretos de la felicidad: el amor no es sólo una emoción es, en gran parte, una decisión. Para algunos esta rotunda afirmación le quitará romanticismo al tema pero en mi caso no es así. Amar significa decidir. Decidir decírselo a la persona en cuestión, demostrárselo. Significa que vas a luchar por ese alguien, que no vas a querer modificarlo pero si entenderlo. El amor al ser, en parte, decisión implica motivación para asumir una responsabilidad: la responsabilidad de convertirlo constantemente en algo casi perfecto. Antes del Anochecer es, para mi, la mejor de la trilogía de Richard Linklater. Esta última película es brillante sobretodo en lo que se refiere al guion escrito, por cierto, con ambos actores. En más de una ocasión he escuchado decir que con los años el amor se desgasta de tanto usarlo. Yo pienso que simplemente hay que cuidarlo y aceptar que parte de él se puede transformar. Celine (Julie Delpy) parece algo cansada, parece querer tentar al destino para romper con todo y encontrar una libertad que ya parece lejana, esa libertad gracias a la cual lo encontró a él....Jesse (Ethan Hawke) es paciente, conciliador, bueno, aunque parece que para ella no es siempre lo suficientemente empático para darse cuenta de todo a lo que Celine ha debido sacrificar. Seguramente dos historias muy semejantes a tantos de nosotros con muchas diferencias, claro. Su amor es inteligente y bueno, sincero y colosal, eterno, pero al mismo tiempo, vulnerable. Al final el terremoto se templa gracias a otro don humano: la imaginación. La magia de inventar motivos, historias que quizá por un segundo los libera de todo y permite que todo vuelva a empezar. Es entonces cuando se dan cuenta que querer no es solo sentir, si no también decidir cosas constantemente y, entre ellas, que el amor real probablemente no sea perfecto.
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jueves, 31 de octubre de 2013
Agón
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lunes, 21 de octubre de 2013
Diseccionando al amor
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domingo, 28 de julio de 2013
Hannah Arendt
La película de Hannah Arendt no es sólo una historia sobre una de las mujeres más influyentes del siglo XX, es también una historia sobre la incomprensión humana. ¿Por qué seguimos luchando entre nosotros? ¿Realmente no es posible que nos comprendamos mejor?. Hannah Arendt estuvo en el juicio de Eichmann como reportera para la revista "The New Yorker". Eichmann iba a ser juzgado por su implicación en el holocausto judío, el peor crimen a la humanidad que jamás haya realizado el mismo hombre hacia sus semejantes. Cómo pudo ocurrir?. Según Hannah el origen viene de la falta de responsabilidad de los actos que uno comete. ¿Era Eichmann una simple pieza del engranaje o era realmente responsable del holocausto? Hannah fue al juicio, lo escuchó y reflexionó. Reflexionó desde su identidad, reflexionó desde el pensamiento de una persona públicamente e intensamente sionista, desde una identidad que se movió activamente ayudando a jóvenes judíos a huir hacia Palestina. Hannah era una persona sensata, esencialmente buena, inteligente, brillante, segura y con un sentido de la justicia muy elevado. Ya a mediados de la década de 1950, Arendt había realizado una solicitud de cobro de daños y perjuicios al Estado alemán (Deutsche Wiedergutmachungspolitik) por las injusticias sufridas bajo el régimen nazi. Por lo tanto y como judía no era, ni mucho menos, inmune a las injusticias realizadas por los nazis. Hannah consideró a Eichmann como alguien que no pensó, alguien que simplemente acató ordenes de sus superiores por ello el articulo de Hannah provocó una reacción crítica brutal, despiadada. Hannah no necesitó justificarse, resistió tranquila a sus argumentos porque realizó "un análisis de los hechos" tal y como le habían propuesto. El final de la película es apoteósico: una clase magistral repleta de estudiantes en la que argumenta algo básico para la humanidad: los motivos de la incomprensión y de "la banalidad del mal". ¿Si no te posicionas en contra de algo significa que estás a favor? ¿Si no expresas odio por algo es que quieres lo contrario? La banalidad del mal. ¿No será eso lo peor que nos puede pasar? relativizar el mal a un estado de anonimato y sin importancia. Rebajarlo a algo que puede ocurrir, y en un lugar donde el responsable se diluye. Uno como espectador queda tranquilo y en paz después del magistral discurso de Hannah. Sin embargo, a ella la rechazaron amigos de toda la vida aún e intentar explicarse lo mejor posible. ¿Será que el hombre a veces está condenado a no entenderse? Una película magistral, no os la perdáis. Me quedo con las mejores frases de Hannah Arendt según mi opinión: "El mal más grande del mundo es el cometido por los anónimos" y todavía más elevada: "Intentar comprender no significa perdonar " Si comprendemos avanzaremos y encontraremos los motivos para caminar hacia lo que nos une. Si comprendemos nos haremos mejores y ese es el objetivo de todos, de la humanidad...o me equivoco? . Pensemos amigos, pensemos. «Donde todos son culpables, no lo es nadie [...]. Siempre he considerado como la quintaesencia de la confusión moral que en la Alemania de la posguerra aquellos que estaban completamente libres de culpa comentaran entre ellos y aseguraran al mundo cuán culpables se sentían, cuando, en cambio, sólo unos pocos de los criminales estaban dispuestos a mostrar siquiera el menor rastro de arrepentimiento.» Hannah Arendt
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lunes, 29 de abril de 2013
On the Road
Esta no es la única crisis que ha vivido nuestro mundo. Ha habido muchas otras, sobretodo crisis personales. Durante los años 50 surgió la llamada “generación beat” (de “beaten down”) encabezada por Jack Kerouac. Este movimiento surgió como reivindicación a la situación socicultural y económica de después de la Segunda Guerra mundial reivindicando un poco lo que reivindicamos ahora, el inconformismo a una situación tan poco humana y a la pérdida de ética. El movimiento literario promovía la espontaneidad, que al igual que el jazz, hacía de la escritura un proceso espotáneo. Kerouac escribió "On the Road" de una sola tajada en unas tres semanas y ésta pasaría a ser el manifiesto de este movimiento "beat". Hoy he visto la película y me apetece escapar. Escapar como lo hacen los personajes. En parte novela autobiográfica, explica los viajes de Kerouac a lo largo de EU y Méjico. Un auténtico viaje no es sólo un periplo de aventuras y desenfreno intelectual, sino que conlleva cierta transformación interior de los viajeros y de las relaciones que tienen con el mundo. En la historia hay dos personajes esenciales: el espíritu libre y el escritor -el "alter ego" de Kerouac-. El primero inspira, el segundo relata. Ambos se necesitan y se quieren pero por motivos distintos, entre otras cosas, porque entienden el amor de modos distintos. Uno lo vive de un modo espontaneo y casi animal. En cambio, el segundo es más humano en este sentido y por consiguiente también más limitado. No quiere decir que el hombre quiera de forma limitada, pero si, según mi punto de vista limitamos nuestra manera de querer y nuestra sexualidad básicamente por una monogamia socialmente impuesta. La película es fantástica, los paisajes serenos invitan a salir del cine y emprender un viaje por donde sea. La aventura se contagia y el desenfreno tienta a muchos excesos. Pero lo mejor es la sensación de libertad. Una libertad que en realidad va buscando lo que echa de menos. ¿Si echamos algo de menos será para recordar que no estamos completos?. “… porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un “¡aaahh” J.Kerouac ,On the the Road Pues eso , amigos seguiré ardiendo...
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